Una evacuación deja muy poco tiempo para pensar. Lo que no hayas decidido antes, tendrás que decidirlo con prisa. Por eso, el plan importa tanto como la mochila.
Haz un plan familiar
El modelo de Protección Civil ocupa cuatro páginas y se rellena en un rato. Sirve para reunir:
- Teléfonos de cada persona, del trabajo y del colegio.
- Datos médicos, medicación y alergias.
- Datos de tus mascotas.
- Vías de evacuación y un punto de encuentro.
- Dónde están las llaves de paso del agua y del gas, los fusibles y el kit.
- Qué tarea tiene cada persona.
Elige también un contacto que viva en otra zona, para que todos podáis avisarle si no conseguís hablar entre vosotros. Guarda los teléfonos en papel, porque un móvil sin batería no te los dará.
Prepara la mochila
Tienes la lista completa en la guía de la mochila de emergencia.
Debe poder llevarla quien vaya a cargarla, así que pruébala andando. Incluye:
- Agua y comida para el primer día.
- Linterna, radio, pilas y batería externa.
- Medicación y copia de recetas.
- Copia de documentos en una bolsa estanca.
- Efectivo, llaves de casa y del coche.
- Ropa de abrigo, calzado cómodo y manta térmica.
El resto de la reserva puede quedarse en casa. Si tienes bebés o mascotas, añade lo suyo.
Si tienes que salir
- Sigue las instrucciones oficiales y las rutas que indiquen.
- Coge la mochila y a tu familia. Deja lo demás.
- Si te da tiempo y es seguro, cierra la luz y el gas desde la toma principal.
- Avisa a tu contacto de a dónde vais.
Practicadlo
Haced un simulacro una vez al año. Mide cuánto tardáis en salir y actualiza el plan con lo que hayáis aprendido.



